22 Feb, 2010
Exitosa Misión Solidaria en Copiapó
Publicado por : Administrador en : Noticias Claretianas
En Copiapó se desarrolló con éxito una nueva experiencia de trabajo misionero, organizado por los equipos de Misión Solidaria – Justicia y Paz (JUPIC). Aquí nos llega un relato y fotografías de la experiencia 2010.
Damos inicio a este último año de misión con un equipo ya conocedor de la realidad del lugar y misioneros de otros equipos pastorales, viviendo así un tiempo nuevo ahora en las dependencias de la parroquia Apóstol San Pablo, donde el equipo local ha gestado todos los medios para un buen desarrollo de la misión en espacio comunitario de servicio, celebración y comedor – cocina.
La acogida estaba muy bien organizada, todo listo para un reconfortante desayuno, que desapareció rápidamente por los misioneros que respondieron a este llamado (un total de 40 contando a los que llegaron 2 días después) de los cuales 3 eran Cmf (P. Javier Montón de Antofagasta, Hno Bernardo Vidal y Joseph Soren de Andacollo), nos organizamos en 3 equipos que asumimos el sector de la sede parroquial.
S realizo visitas domiciliarias (o puerta a puerta) , las oraciones y labores de estos días, en 3 equipos designados por colores Anaranjado, Azul y Morado, los que se organizaron internamente y al final del día o en la mañana realizaban sus evaluaciones de equipo para luego en conjunto realizar las evaluaciones generales de cada día las que fueron concretas y sirvieron para ir corrigiendo falencias que aparecieron por encontrarnos tantas personas en espacios tan reducidos.
La información entregada estuvo bien porque sirvió para la participación de las personas, la acogida en las casas fue muy positiva, muchos se emocionaron sobre todo en hogares donde no los habían acogido en años anteriores ahora los hacían pasar y oraron juntos, para otros fue triste por la realidad encontrada y porque en varias casas no los acogieron; el sector ya era conocido por varios esto facilito los desplazamientos y organizaciones internas.
Para este año no se priorizó el sector de las capillas dado que se quiere fortalecer el sector de la sede parroquial, ya que hay un desconocimiento de parte de las personas de su propia parroquia, no pudiendo volver a los sectores de las capillas donde habíamos tenido buenas respuestas el primer año de misión, por ello se dedicaron 2 medios días a ellas primero a San Juan Bautista y luego a Inmaculado Corazón de María, donde la respuesta de los niños fue maravillosa, esta es una gran realidad la mayor cantidad de niños están en estos sectores, todos los días entre 25 y 30 niños se dieron cita para acompañarnos, por ellos hubo que designar unos misioneros para ir a buscarlos por sus edades y el tramo entre la capilla y la sede parroquial.
Las actividades se desarrollaron en paralelo para niños jóvenes y adultos, contando con un numeroso grupo de niños, que iban de los 3 a los 14 años, que pese a sus condiciones sociales que si se notaron en algun momento dieron el más grande testimonio de AMOR, porque pudieron compartir, jugar y aprender que todos somos una sola gran comunidad de hermanos terminando al final con las manos unidas en la oración del Padre nuestro; los temas y dinámicas eran preparados a diario por equipos de misioneros acordes a edades designadas con un material común que se adaptaba a la edad asignada, con los jóvenes empezaron muy bien hubo respuesta de los sectores misionados, y los últimos días estuvieron también algunos jóvenes de la pastoral juvenil de la parroquia.
Los adultos fueron de menos a más empezaron unos pocos y se fueron sumando en la semana, de ahí surgieron varias inquietudes, algunas señoras interesadas en que sus hijos tengna un espacio otros en ser ellos parte de uno y así cada uno sintió que debía ir y estar compartiendo, sus testimonios, sus gestos y miradas nos entregaron mucho para seguir apoyándolos, ahora veremos si el compromiso persiste.
Realizamos una peregrinación al Santuario de la virgen de la Candelaria, un camino de cerro, de piedras y veredas sucias que nos indicaban la dejadez de muchos hermanos nuestros en lugares tan importantes como lo son los barrios, mucho perro abandonado y peor aún hermanos jóvenes en las drogas, el alcohol, para algunos resulto algo alegre, porque fuimos capaz de caminar como comunidad después de muchas actividades desde temprano para otros fue agotador porque los años se sienten en estos trayectos, para algunos fue un tiempo de cantos y oraciones y para otros de expectativas de vivir una eucaristía, de un momento orante de leccio y otros solo caminaron y se dejaron llevar a lo que el Señor les tenía preparado por lo tanto el caminar nos sirvió internamente como comunidad oramos, cantamos y nos admiramos del atardecer en el desierto, para nosotros fue una instancia de oración comunitaria.
Como conclusión compartimos que hay mucho, mucho y mucho todavía por hacer en este lugar, que el equipo local pese a ser tan pequeño dio lo mejor de si, y todo nuestros agradecimientos por la preocupaciones, el cariño en las cosas que preparaban diariamente, en el compromiso de estar temprano e irse tan tarde y por las familias que abrieron sus hogares todos los días para compartir las duchas, un momento de oración un dialogo ameno y familiar de la vida cotidiana, de las dificultades, los temores y las alegrías.
Se destaco en cada equipo la presencia de Padre Javier, el Hermano Bernardo y Joseph que se adecuaron a la realidad que teníamos, las comidas y los tiempos.
GRACIAS COMUNIDAD DE APOSTOL SAN PABLO, por permitirnos vivir estos 3 tiempos misioneros 2008 – 2010, junto a ustedes.
Misioneros de las Comunidades de Misión Solidaria y JUPIC de: Antofagasta, Copiapó, Andacollo, Ovalle, Peñaflor, Linares, Santiago y Valdivia
La acogida estaba muy bien organizada, todo listo para un reconfortante desayuno, que desapareció rápidamente por los misioneros que respondieron a este llamado (un total de 40 contando a los que llegaron 2 días después) de los cuales 3 eran Cmf (P. Javier Montón de Antofagasta, Hno Bernardo Vidal y Joseph Soren de Andacollo), nos organizamos en 3 equipos que asumimos el sector de la sede parroquial.
S realizo visitas domiciliarias (o puerta a puerta) , las oraciones y labores de estos días, en 3 equipos designados por colores Anaranjado, Azul y Morado, los que se organizaron internamente y al final del día o en la mañana realizaban sus evaluaciones de equipo para luego en conjunto realizar las evaluaciones generales de cada día las que fueron concretas y sirvieron para ir corrigiendo falencias que aparecieron por encontrarnos tantas personas en espacios tan reducidos.
La información entregada estuvo bien porque sirvió para la participación de las personas, la acogida en las casas fue muy positiva, muchos se emocionaron sobre todo en hogares donde no los habían acogido en años anteriores ahora los hacían pasar y oraron juntos, para otros fue triste por la realidad encontrada y porque en varias casas no los acogieron; el sector ya era conocido por varios esto facilito los desplazamientos y organizaciones internas.
Para este año no se priorizó el sector de las capillas dado que se quiere fortalecer el sector de la sede parroquial, ya que hay un desconocimiento de parte de las personas de su propia parroquia, no pudiendo volver a los sectores de las capillas donde habíamos tenido buenas respuestas el primer año de misión, por ello se dedicaron 2 medios días a ellas primero a San Juan Bautista y luego a Inmaculado Corazón de María, donde la respuesta de los niños fue maravillosa, esta es una gran realidad la mayor cantidad de niños están en estos sectores, todos los días entre 25 y 30 niños se dieron cita para acompañarnos, por ellos hubo que designar unos misioneros para ir a buscarlos por sus edades y el tramo entre la capilla y la sede parroquial.
Las actividades se desarrollaron en paralelo para niños jóvenes y adultos, contando con un numeroso grupo de niños, que iban de los 3 a los 14 años, que pese a sus condiciones sociales que si se notaron en algun momento dieron el más grande testimonio de AMOR, porque pudieron compartir, jugar y aprender que todos somos una sola gran comunidad de hermanos terminando al final con las manos unidas en la oración del Padre nuestro; los temas y dinámicas eran preparados a diario por equipos de misioneros acordes a edades designadas con un material común que se adaptaba a la edad asignada, con los jóvenes empezaron muy bien hubo respuesta de los sectores misionados, y los últimos días estuvieron también algunos jóvenes de la pastoral juvenil de la parroquia.
Los adultos fueron de menos a más empezaron unos pocos y se fueron sumando en la semana, de ahí surgieron varias inquietudes, algunas señoras interesadas en que sus hijos tengna un espacio otros en ser ellos parte de uno y así cada uno sintió que debía ir y estar compartiendo, sus testimonios, sus gestos y miradas nos entregaron mucho para seguir apoyándolos, ahora veremos si el compromiso persiste.
Realizamos una peregrinación al Santuario de la virgen de la Candelaria, un camino de cerro, de piedras y veredas sucias que nos indicaban la dejadez de muchos hermanos nuestros en lugares tan importantes como lo son los barrios, mucho perro abandonado y peor aún hermanos jóvenes en las drogas, el alcohol, para algunos resulto algo alegre, porque fuimos capaz de caminar como comunidad después de muchas actividades desde temprano para otros fue agotador porque los años se sienten en estos trayectos, para algunos fue un tiempo de cantos y oraciones y para otros de expectativas de vivir una eucaristía, de un momento orante de leccio y otros solo caminaron y se dejaron llevar a lo que el Señor les tenía preparado por lo tanto el caminar nos sirvió internamente como comunidad oramos, cantamos y nos admiramos del atardecer en el desierto, para nosotros fue una instancia de oración comunitaria.
Como conclusión compartimos que hay mucho, mucho y mucho todavía por hacer en este lugar, que el equipo local pese a ser tan pequeño dio lo mejor de si, y todo nuestros agradecimientos por la preocupaciones, el cariño en las cosas que preparaban diariamente, en el compromiso de estar temprano e irse tan tarde y por las familias que abrieron sus hogares todos los días para compartir las duchas, un momento de oración un dialogo ameno y familiar de la vida cotidiana, de las dificultades, los temores y las alegrías.
Se destaco en cada equipo la presencia de Padre Javier, el Hermano Bernardo y Joseph que se adecuaron a la realidad que teníamos, las comidas y los tiempos.
GRACIAS COMUNIDAD DE APOSTOL SAN PABLO, por permitirnos vivir estos 3 tiempos misioneros 2008 – 2010, junto a ustedes.
Misioneros de las Comunidades de Misión Solidaria y JUPIC de: Antofagasta, Copiapó, Andacollo, Ovalle, Peñaflor, Linares, Santiago y Valdivia







