01 Mar, 2010
Una primera visión de nuestras comunidades tras el Terremoto en Chile
Publicado por : Administrador en : Noticias Claretianas
En estos tiempos en que el desarrollo de los sistemas comunicacionales siguen asombrándonos, hemos comprobado que el ídolo tenía pies de barro, como en la figura bíblica. Corcoveó la tierra, se alzaron las mareas, crecieron los ríos y chocaron contra la casa y ésta se derrumbó: no tenía cimientos firmes.
Se sostenía solamente por la rapidez de las nuevas tecnologías, la voracidad de los capitales, la domadura de las gentes abobadas y la vocinglería del marketing.
Bastó el sismo para quedar incomunicados en un país inventado por Dios para que le pusiéramos rieles para los trenes, buenos cementos para las carreteras, y la libertad del cielo para la comunicación satelital. Bastaba con eso: con un poco de buena voluntad, un poco menos de voracidad empresarial, un poco de más de honestidad gubernamental y no hubiéramos tenido las amarguras informativas que padecemos.

Basílica Corazón de María, Santiago
Hemos sido golpeados en nuestra vanidad tonta de ser un poco distintos en América latina.
Dos días después de sucedido el manotazo, todavía no sabemos con certeza de las situaciones reales de las comunidades del sur. Hay versiones contradictorias: el rumor se ha adueñado de la realidad y la ha manoseado como ha querido: el “me dijeron…”, “escuché que…”, “parece que…”nos engaña a todos.
Por eso, hoy a mediodía salió hacia el sur el vehículo más capaz de la Delegación llevando agua, medicamentos, algunos víveres, con la meta de ayudar pero también de ver con ojos seguros y fieles el corazón del desastre.
Los misioneros Mario Gutierrez y Pedro Rojas llevan este pequeño aporte hecho por la administración de la Delegación y por la parroquia Corazón de María de Santiago.
La ruta es: Curicó-Talca-Linares-Concepción-Curanilahue-Lebu-Temuco hasta tocar el mar en la localidad de Niebla, nuestra posición más sureña.
No es fácil: el tiempo de Santiago a Curicó lo hicieron en casi seis horas. En situación normal, cualquier vehículo recorre en dos horas esos 190 kms. El centro de la ciudad está desarmado.
El entorno de la Plaza principal tiene a los edificios semiderruidos. Todos los templos de la ciudad están en el suelo o con serios problemas estrucutulaes.
Nuestro querido hermano Pepe Abarza no estaba quebrado pero sí golpeado muy profundamente: en estos dos años había aprendido a amar la ciudad, sus gentes, el santuario del Carmen que estaba a su cuidado.

Linares
Había creado varias iniciativas pastorales. Había puesto ilusión, empeño, dedicación: la noche del terremoto había llegado horas antes desde Santiago donde había participado en la reunión de Equipo de Gobierno, y se había metido de lleno en el aseo del templo; con un entusiasta grupo de colaboradores había encerado el piso del santuario. Días antes habían pintado tres salas del Centro de Formación aledaño al templo.
Bien pasada la medianoche terminaron las tareas y cada cual a su casa. Dos horas después el terremoto desencuadernó la geografía de la zona. Hoy, tanto el templo como el Centro de Formación están inutilizados completamente.
Habrá que demoler lo que quede en pie para evitar peligros. Pero habrá que empezar todo de nuevo o habrá que discernir con sabiduría los pasos a seguir.
Han sido exactamente 130 años de aporte pastoral a esa iglesia diocesana: toda una etapa de linda vida apostólica. Hablé con Pepe hoy en la mañana (día 1 de marzo) y lo noté con harta pena pero con mucha entereza.
Agradeció el paso de Mario Gutierrez y Pedro Rojas llevando un poco de auxilio y me contó que las organizaciones de la ciudad y desde luego todo aquel ligado de alguna forma al santuario han hecho más llevadero el luto.
Le conté que Carlos vargas había querido venir desde Niebla trayendo 200 litros de agua, pero los caminos cortados le habían hecho desistir. Te acompañamos, Pepe, y te agradecemos estés en pie en esta hora funesta.
Pero si la situación en Curicó era catastrófica (el hospital de la ciudad será dinamitado en horas más para evitar se siga cayendo sobre la gente), nuestros misioneros enviados, Pedro y Mario, nos dicen que en Talca es aún peor. De nuestro templo del Corazón de María, dice El Mercurio hoy, “gran parte de su estructura está a punto de caer”. La ciudad colapsó.

Temuco
En Linares, nuestro templo enorme y solemne perdió una torre y hubo hundimientos de la nave central por lo que será difícil salvarlo.
En Temuco, igualmente, el templo fue el más afectado. El techo quedó resquebrajado y con paneles caídos, por lo que representa un peligro y no podrá ser habilitado por ahora.
En Santiago, recién tenemos una primera visión de parte de una oficina de arquitectos que tendrán que com probar con ingenieros y calculistas lo que se ve externamente: un par de fallas estructurales en dos segmentos que abarcan dos arcos principales que cruzan el templo de lado a lado. Los otros daños, aún siendo serios, no son tan urgentes.
En Talagante se cayó parte de las paredes del último pabellón, el construido posteriormente al edificio original (los dormitorios separados por la Sala Mariano Avellana) y eso afectó al sistema eléctrico que iba desde allí hasta Las Praderas de Magín.
Bueno, hermanos: es hora de valorar la dicha de estar vivos, la posibilidad de unir esfuerzos fraternos para levantarnos de esta bofetada de la naturaleza: ella es mujer y como ha sido violada descaradamente por las apetencias que vulneran su ecología, ella se defiende a manotazos de fuerza y a dentelladas de mar. Termino con parte de un correo de David Quilodrán en el día de hoy: “Les cuento que en la comunidad claretiana de Temuco nos encontramos bien, sólo que Shihan Thomas se llevó el susto más grande de “su” vida.
Falta que se reúna con nosotros el P.Mario Gutiérrez a quien sorprendió es desastre en Santiago, pero sabemos que también se encuentra bien. Aprovecho de pedir oración por la familia de él, pues sus hermanos están en Talca y Concepción, y sus padres en Curanilahue (a menos de 80 kilómetros al sur de Concepción).
De nuestra casa lo más afectado es el templo parroquial que sufrió fallas estructurales de importancia pero que debe ser periciado para dar una opinión correcta, cosa que haremos Dios mediante. Del colegio aun se está viendo. Las instalaciones parroquiales no sufrieron daño.

Basílica Corazón de María
Por mi parte, mi familia es de la ciudad de Lebu y se encuentra bien. Por ahora se encuentran en uno de los muchos cerros de la ciudad. Sí, ya que también allí irrumpió una gran ola que destruyó gran parte del muelle pesquero y muchas embarcaciones fueron volcadas, hundidas y otras simplemente destrozadas, tras ello, el mar se recogió unos 1.500 metros y siendo ya las 00:35 de la madrugada del martes 02 de marzo, aun el mar no regresa a su playa (la imagenes son ¡impresionantes!. Y como si no fuera poco, el “gran río Lebu” es ahora un hilo de agua que se puede pasar caminando y el agua no pasa del tobillo, lo que hace temer a la gente de un aluvión, ya que tanta agua detenida en alguna parte, tarde o temprano buscará su cauce.
Un abrazo a las 01:00am en que dos temblores suaves se dejan sentir en Temuco.
Que la nuestra Madre María, madre de Dios nos cobije a todos”.
Así lo espero yo también. Y termino pidiendo que leamos la carta del P. general que aparece en nuestra página.
Dios es nuestra fortaleza. Un abrazo fuerte. Agustín.







