Publicado el Septiembre 20, 2009,en la categoría Noticias Claretianas

Obispo Quintana llamó a cumplir tareas pendientes +En Te Deum por la patria celebrado en la Catedral de Copiapó.



El Obispo de la Diócesis, Gaspar Quintana Jorquera, encabezó el tradicional Te Deum, oficio religioso en que se oró  por la patria, sus habitantes y sus autoridades. Dicha actividad tuvo lugar ayer en la Catedral de Copiapó, y que fue concelebrada por sacerdotes de la Diócesis, y que contó con la presencia de autoridades gubernamentales, uniformadas, además de parlamentarios, candidatos, y la comunidad.

En la homilía el Prelado llamó a cumplir una serie de tareas pendientes que van en beneficio del país. En su intervención el jefe de la Iglesia Católica, abordó situaciones tales como el sueldo ético, la escalada de violencia, la justicia social y el proyecto de indulto.

EL LLAMADO: Indica en lo medular de su mensaje que “Mirando hacia el mañana que viene después de la celebración del Bicentenario, cabe hacer una pregunta: ¿qué haremos para que el pueblo de Chile tenga un mejor futuro? El Papa Benedicto XVI en su reciente encíclica social, El amor en la verdad, afirma: “La ?«ciudad del hombre» no se promueve sólo con relaciones de derechos y deberes sino, antes y más aún, con relaciones de gratuidad, de misericordia y de comunión”. (C in V. 6) “En primer lugar es necesario recordar la importancia de la Vida humana, la que no se puede ni se debe relativizar en ninguna de sus manifestaciones.

Esta es la mayor riqueza que tenemos, que amamos y cuidamos. ¿Por qué, entonces, esta tentación de querer manipularla, de querer ser señores y no servidores de la vida? Los tristes hechos de la historia nos enseñan que cada vez que nos hemos enseñoreado de la vida hemos multiplicado el sufrimiento y la destrucción, haciéndonos cómplices del señorío de la muerte”. En la homilía agrega que “es urgente analizar las causas del virus de la violencia que se nos infiltrado en la vida cotidiana de Chile: violencia intrafamiliar, violencia callejera – incluso al conducir un vehículo, violencia en el buscar justicia, violencia matonesca –el bullying de las escuelas-, violencia en el lenguaje, que no sabe “pedir” sino sólo “exigir” en forma agresiva.

Otro tema dice relación a la situación laboral, “en el campo del trabajo no basta con reformas laborales, si no se da al trabajo y al trabajador su debido lugar en el “desarrollo humano” del país: es la persona del trabajador la mayor riqueza de cualquier emprendimiento.

Este enfoque nos obliga a respetar las leyes laborales, a seguir buscando “un sueldo ético”, a diseñar una vivienda con espacios humanos para convivir, a continuar haciendo camino por un mejor servicio a la salud pública. “Respecto a periódicas reclamaciones económicas entre el Estado, los empresarios y los trabajadores, es arriesgado quedarse en un estilo inmediatista con poca visión de futuro o escaso interés por detectar cuáles son las decisiones fundamentales que debemos tomar desde el ejercicio de una democracia madura y con conciencia ética”, acota el religioso.

Otro aspecto analizado es la educación, en que indicó “en el campo de la educación integral, por un lado debemos cuidar de la formación espiritual y valórica de cada persona, superando una mera visión pragmática o productivista del acto educativo, y por otro buscar oportunidades de desarrollo humano, intelectual y técnico, con espíritu de servicio, para todos los hijos e hijas de esta tierra”.

POLITICA/INDULTO: La situación política no estuvo ajena en el mensaje del Obispo, “en el campo de la política nos hace mal tomar decisiones pensando sólo en el impacto mediático, ya que no resulta constructivo para el país contentarse sólo con buscar la imagen social. En este sentido corresponde a todos, sean del lado del oficialismo como de la oposición, buscar de veras el bien común, en especial de los más postergados, dando lo mejor de sí mismo desde las convicciones que se tienen y las responsabilidades políticas y sociales que cada uno detenta”. “La opinión pública en este último tiempo conoce de la propuesta de la Iglesia Católica de un proyecto de indulto presentado al Gobierno con ocasión del Bicentenario.

La convicción profunda que la sustenta es la de que no podemos seguir construyendo nuestra historia sin ser capaces de conceder clemencia a la justicia, perdón a las ofensas e indulto y amnistía a quienes han reconocido sus delitos y cumplido ejemplarmente con sus penas. “En el fondo de esta propuesta está el ardiente deseo de ser promotores de la verdad más que acusadores obcecados, promotores de la justicia más que verdugos, hermanos y hermanas más que adversarios irreconciliables. Sí, necesitamos dar cabida al indulto incluso en aquellos delitos de lesa humanidad, para quienes no mancharon sus manos con sangre y se limitaron a cumplir órdenes sin ser capaces, o suficientemente fuertes para rechazarlas, por las circunstancias que en esos tiempos se vivían y sufrían” agrega”, puntualiza.

En estos días se acrecienta el tema electoral, sobre el cual la Conferencia Episcopal señaló su pronunciamiento, y al respecto, indica el Prelado que “A propósito de un período pre-electoral, en que se suele agudizar la crítica y la descalificación, volvemos a recordar lo ya dicho por la Conferencia Episcopal de Chile en otras oportunidades. La participación en una democracia se ha de practicar desde un ejercicio de amistad cívica responsable, buscando todos, el bien común de los ciudadanos. La Iglesia, lejos de entrar en estas polémicas y más lejos aún de culpar políticamente a unos o a otros, quiere mostrar un camino que refleje lo que juntos debemos realizar, quienquiera sea el elegido para presidir el Gobierno del país”.

UNIDAD: Otro aspecto abordado en la Homilía, el Obispo hace un llamado a la unidad “Esta es la razón por la que queremos invitar y ayudar a que en Chile se multipliquen las mesas para encontrarnos, para dialogar, para conversar como hermanos, para compartir el pan y la palabra, los proyectos y los bienes. Se trata de que esta experiencia sea mesa de oportunidades para todos: los estudiantes y educadores, los empresarios y trabajadores, los hombres y las mujeres, los jóvenes y ancianos, las familias y las poblaciones y barrios disfruten de la convivencia cotidiana en amor solidario, paz constructiva y diálogo que haga crecer en humanidad”.

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